El Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en el centro de una tormenta legislativa. Tras admitir irregularidades en sus declaraciones juradas y postergar su informe de gestión, el bloque de senadores de Unión por la Patria (PJ) presentó un proyecto de resolución para obligarlo a comparecer en el recinto en un plazo de siete días.
La iniciativa no solo busca la interpelación, sino que incluye un artículo para votar su "moción de censura y destitución" en la misma jornada.
El senador José Mayans, jefe de la bancada peronista, fue tajante en sus fundamentos. “Es un delincuente confeso; le mintió al Parlamento con una declaración jurada maliciosa, afirmó”.
El PJ buscará tratar el proyecto sobre tablas el próximo jueves, para lo cual necesita dos tercios de los votos. El objetivo es forzar una definición de los bloques de la UCR y el PRO, quienes, aunque aliados habituales del oficialismo, han mostrado fuertes fisuras ante el escándalo patrimonial del funcionario.
La presión no solo proviene de la oposición. La vicepresidenta Victoria Villarruel se sumó al reclamo y exigió formalmente a Adorni que cumpla con el artículo 101 de la Constitución, presentándose este mes de junio y no en julio, como pretende el Ejecutivo.
El clima de tensión interna se agrava mientras el Senado define si el próximo jueves se convertirá en el escenario de la primera moción de censura contra un jefe de gabinete de la actual gestión.